Respuesta rápida
¿Qué debe tener una página web de negocio? Cinco cosas antes que cualquier otra: decir en una frase qué haces y dónde, un botón de contacto visible en el móvil (WhatsApp o teléfono pulsable), pruebas de que existes (fotos reales, dirección, reseñas), una página por cada servicio importante y los textos legales que exige la ley: aviso legal, privacidad y, si usas cookies no técnicas, el aviso de cookies.
Saber qué debe tener una página web no va de llenarla de secciones, sino de quitarle obstáculos a quien ya quiere comprarte. Muchas webs de negocio no fallan por el diseño: fallan porque el cliente no encuentra el teléfono, no entiende qué ofreces o no se fía. En Comboi Labs, un estudio de software de Benissa (Alicante), hacemos desarrollo web para negocios, y esta es la lista que usamos para revisar una web antes de tocar nada. También te decimos lo que puedes ahorrarte.
Qué debe tener una página web de negocio para vender
Una página web de negocio debe tener lo justo para que un desconocido entienda qué haces, se fíe y te contacte sin esfuerzo. «Vender», en una web de servicios, casi nunca es cobrar en línea: es conseguir una llamada, un WhatsApp o una petición de presupuesto. En una tienda online sí es cobrar, y se suman carrito, pagos y envíos. Si tu web cubre los seis bloques que siguen, el resto es decoración.
Lo que el cliente tiene que ver nada más entrar
Nada más entrar, sin desplazarse, el cliente tiene que saber qué haces, para quién, dónde y cómo contactarte. Si no, vuelve a Google.
- Un titular que diga qué haces y dónde. «Fisioterapia deportiva en Calp» funciona; «Tu bienestar, nuestra pasión» no dice nada.
- Una frase con lo que te diferencia. Algo concreto: horario amplio, presupuesto en 24 horas, aparcamiento.
- Un botón de contacto principal. Uno solo, bien visible, con un verbo claro: «Escríbenos por WhatsApp», «Pide cita», «Pide presupuesto».
- Una foto real. Tu local, tu equipo o tu trabajo, no una de banco de imágenes.
Cómo debe pedir el contacto
La web debe ofrecer la forma de contacto que tus clientes ya usan, a un toque en el móvil: en un negocio local, WhatsApp o el teléfono; en servicios profesionales, también un formulario.
- Teléfono pulsable. En el móvil, tocar el número tiene que abrir la llamada.
- Enlace a WhatsApp con mensaje prellenado. Que el cliente no tenga que guardar tu número ni pensar cómo empezar.
- Formulario corto. Nombre, forma de contacto y qué necesita. Cada campo de más es una razón para no rellenarlo.
- Dirección, horario y mapa. Si atiendes en local, en la misma página que el contacto y escritos igual que en tu ficha de Google.
Un asistente que conteste solo fuera de horario puede venir después (lo explicamos en cómo automatizar la atención al cliente con IA); antes va que el teléfono se vea.
Qué da confianza a quien no te conoce
La confianza se gana con pruebas de que existes y trabajas bien, no con adjetivos como «profesionales con experiencia».
- Quién está detrás. Nombres y fotos del equipo.
- Trabajos reales. Antes y después, obras terminadas, platos de la carta.
- Reseñas verificables. Mejor enlazar a tu ficha de Google que copiar frases sueltas que nadie puede comprobar.
- Precios o rangos orientativos. No hace falta una tarifa cerrada, pero un «desde» o un rango filtra curiosos y da confianza al que sí va en serio.
- Datos de empresa visibles. Razón social, NIF y dirección: obligatorios y lo primero que mira quien desconfía.
Móvil y velocidad: lo que Google mira primero
Tu web tiene que estar pensada antes para el móvil que para el ordenador, porque es la versión que Google lee. Según la documentación de Google sobre indexación móvil, el buscador usa la versión para móvil del contenido para indexar y posicionar las páginas.
En la práctica: textos que se leen sin zoom, botones que se pulsan con el dedo, nada de ventanas que tapen la página y fotos comprimidas. Pruébala con los datos del móvil, no con el wifi de la oficina; para medirlo con detalle, Google ofrece gratis PageSpeed Insights.
Qué necesita para aparecer en Google
Para aparecer en Google, cada servicio importante necesita su propia página con un texto que responda a lo que la gente busca: una para «reformas de baños en Dénia» y otra para «reformas de cocinas en Dénia» compiten mejor que una sección genérica.
- Un título y una descripción distintos en cada página. Es lo que sale en el resultado de Google.
- Textos escritos para tu cliente. Qué incluye, cuánto cuesta y en qué zona trabajas.
- Ficha de empresa en Google. Para negocios con local o zona de servicio, pesa tanto como la web. Mismo nombre, dirección y teléfono en las dos.
- Google Search Console. Una herramienta gratuita de Google que te dice si tu web está indexada y con qué búsquedas apareces.
Qué exige la ley a la web de un negocio en 2026
La web de cualquier negocio en España necesita, como mínimo, mostrar sus datos de empresa (aviso legal) y explicar qué hace con los datos personales (política de privacidad). Si usa cookies que no son técnicas, como las de analítica o publicidad, necesita además el consentimiento previo del usuario. Y si vende a consumidores, puede tener que cumplir requisitos de accesibilidad. Esta tabla resume las normas, comprobadas en noviembre de 2026:
| Qué | Norma | Cuándo aplica |
|---|---|---|
| Aviso legal: nombre o razón social, domicilio, correo electrónico, datos de inscripción en el registro si los hay y NIF | Artículo 10.1 de la Ley 34/2002 (LSSI) | Cualquier web que forme parte de una actividad económica, aunque no venda en línea |
| Precios claros, indicando si incluyen impuestos y, en su caso, los gastos de envío | Artículo 10.1.f de la LSSI | Si la web muestra precios |
| Política de privacidad: quién trata los datos, para qué, con qué base jurídica, cuánto tiempo y qué derechos hay | Artículo 13 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) | Si la web recoge datos personales: un formulario de contacto ya cuenta |
| Consentimiento previo e información clara sobre las cookies | Artículo 22.2 de la LSSI | Si usa cookies no técnicas (analítica, publicidad, vídeos o mapas de terceros que las instalan) |
| Requisitos de accesibilidad | Ley 11/2023, que traspone la Directiva (UE) 2019/882 | Servicios de comercio electrónico a consumidores, desde el 28 de junio de 2025. Las microempresas que prestan servicios están exentas |
Tres matices que suelen confundir. Primero, el aviso legal no es solo para tiendas: la Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI) se aplica a toda web que forme parte de una actividad económica, y su artículo 10.2 da la obligación por cumplida si esos datos están en la propia web. Segundo, las cookies técnicas, las estrictamente necesarias para que funcione lo que el usuario ha pedido, quedan fuera del consentimiento según el mismo artículo 22.2; si tu web no usa otras, no necesitas el típico banner. Tercero, el artículo 13 del RGPD obliga a dar esa información en el momento de recoger los datos, así que conviene enlazar la política de privacidad junto al botón de enviar del formulario.
Sobre accesibilidad, la Ley 11/2023, de 8 de mayo, incorpora la Directiva (UE) 2019/882, que incluye los servicios de comercio electrónico en su ámbito (artículo 2.2.f) y exime a las microempresas que prestan servicios (artículo 4.5): menos de 10 personas y un volumen de negocio o balance anual que no supere los 2 millones de euros. Aunque estés exento, una web accesible (buen contraste, imágenes descritas, formularios usables con teclado) se usa mejor en el móvil.
Lo que tu web no necesita (y te suelen vender)
Casi nada de lo que se vende como «extra» trae clientes. Antes de pagarlo, pregunta para qué sirve.
- Carruseles de fotos en la portada. Casi nadie pasa de la primera imagen y ralentizan la página.
- Un blog que nadie va a escribir. Tres entradas de hace dos años dan peor imagen que no tenerlo.
- Varios idiomas «por si acaso». Solo si tienes clientes extranjeros; si no, es mantener cada página dos veces.
- Una app. Si lo que necesitas es que te encuentren y te contacten, la web basta. Cuándo tiene sentido una app lo contamos en app nativa, híbrida o PWA.
Después de publicarla: medir y mantener
Una web que vende necesita que alguien la revise cada mes: datos al día, formulario que sigue llegando y saber de dónde vienen los clientes. Lo más simple es preguntar a cada cliente nuevo cómo te ha encontrado; Search Console te dice el resto. Mantener una web corporativa cuesta entre 100 y 2.000 € al año según el soporte que incluya, como explicamos en cuánto cuesta mantener una página web al año.
Cuánto cuesta una web que cumpla esta lista
Una web que cumpla esta lista no tiene por qué ser cara: lo que sube el precio son las funciones, no los puntos de la lista. Estos son los rangos orientativos que publicamos en nuestra página de precios, sin IVA:
- Landing page (una sola página con lo esencial): 600 – 1.500 €.
- Web corporativa (varias páginas, una por servicio): 1.500 – 5.000 €.
- Tienda online: 2.500 – 12.000 €. El detalle, en cuánto cuesta una tienda online.
- Web o panel a medida con lógica propia: 5.000 – 15.000 € o más.
Qué entra en cada rango está en cuánto cuesta una página web profesional, y si dudas sobre con qué construirla, en WordPress o web a medida.
Checklist para revisar tu web en 15 minutos
Abre tu web en el móvil y repasa estos puntos. Cada «no» es una tarea:
- ¿Se entiende qué haces y dónde, y hay un botón de contacto, sin desplazarte?
- ¿El teléfono abre la llamada al tocarlo?
- ¿Hay WhatsApp o un formulario de tres o cuatro campos?
- ¿Dirección, horario y teléfono coinciden con tu ficha de Google?
- ¿Hay fotos reales de tu negocio, tu equipo o tu trabajo?
- ¿Cada servicio importante tiene su propia página?
- ¿Hay precios o rangos orientativos, indicando si llevan IVA?
- ¿Carga rápido con los datos del móvil y se lee sin zoom?
- ¿Tiene aviso legal con razón social, NIF, domicilio y correo?
- ¿Tiene política de privacidad enlazada junto al formulario?
- ¿Pide consentimiento antes de instalar cookies que no son técnicas?
- ¿El dominio y los accesos están a tu nombre?
Cómo lo planteamos nosotros
Cuando alguien nos pide una web nueva, en Comboi Labs empezamos por esta lista aplicada a la que ya tiene. A menudo basta con reescribir la portada, poner el teléfono pulsable, separar los servicios en páginas y arreglar los textos legales, y entonces lo decimos.
Cuando sí hay que hacerla, primero fijamos qué tiene que conseguir (llamadas, citas, presupuestos o ventas), luego los textos y, al final, el diseño. El presupuesto se cierra por escrito antes de empezar y el dominio y el código son tuyos desde el primer día. En esta misma web, la acción principal de cada página es escribirnos por WhatsApp y la secundaria, el formulario de contacto, porque es el canal que menos esfuerzo pide desde el móvil.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas debe tener la web de un negocio pequeño?
Las que necesite para explicar cada servicio importante por separado, más inicio, contacto y los textos legales. En la práctica, entre cinco y quince páginas para la mayoría de negocios de servicios. Si solo ofreces una cosa y tus clientes te encuentran por recomendación, una landing page de una sola página puede bastar.
¿Es obligatorio el aviso legal si mi web solo es informativa?
Sí, si la web es de un negocio. La Ley 34/2002 (LSSI) se aplica también a webs que no cobran nada al usuario, siempre que formen parte de una actividad económica. Su artículo 10.1 pide nombre o razón social, domicilio, correo electrónico, datos registrales si los hay y NIF, accesibles de forma permanente y gratuita.
¿Necesito un banner de cookies en mi web?
Solo si tu web usa cookies que no son técnicas, como las de analítica, publicidad o contenidos de terceros que las instalan. En ese caso, el artículo 22.2 de la LSSI exige informar con claridad y obtener el consentimiento antes de instalarlas. Si solo usa cookies estrictamente necesarias para funcionar, no hace falta pedir consentimiento.
¿Conviene poner precios en la web de un negocio?
En la mayoría de casos, sí, aunque sean rangos orientativos o precios «desde». Filtran consultas que no encajan y dan confianza a quien sí va a comprar. Si los publicas, la LSSI exige que sean claros e indiquen si incluyen impuestos y, cuando haya envío, sus gastos.
¿Puedo hacer yo mismo la web de mi negocio?
Sí, si es sencilla: una o pocas páginas, sin reservas ni pagos. Los creadores de webs por suscripción permiten hacerla sin programar. Lo que suele fallar no es la herramienta sino los textos, las fotos y lo legal. Si necesitas funciones propias de tu negocio, compensa un profesional.
Datos revisados en noviembre de 2026.
Este artículo es informativo y no es asesoramiento jurídico. Normas comprobadas en el BOE y en el Diario Oficial de la Unión Europea en noviembre de 2026. Si tienes dudas sobre tu caso, consúltalo con tu asesoría.